La gente suele hacerse dos preguntas sobre el Seguro social: ¿Cómo funciona? Y, ¿seguirá existiendo cuando me retire? Para ayudarse a comprender mejor el Seguro social, conviene separarlo en tres partes: el pasado, el presente y el futuro.
El presidente Franklin D. Roosevelt firmó la Ley del Seguro Social en 1935 como resultado directo de la depresión económica que existió entre 1930 y 1940. Originalmente, sólo se pagaban los beneficios de retiro o jubilación al trabajador primario. La ley se enmendó en 1939 para agregar los beneficios de los sobrevivientes y los beneficios para el cónyuge del retirado y sus hijos. Los beneficios por incapacidad se agregaron en 1956.
El Seguro social es un programa que "paga a medida que recibe", lo que significa que los trabajadores de hoy están pagando los beneficios a beneficiarios de hoy por medio de sus impuestos sobre el salario. En 1940, había 42 trabajadores por jubilado o retirado. En 1950, la relación era de 16 a 1. Hoy en día, hay 3.3 trabajadores por jubilado, y en los próximos 40 años se proyecta que habrá apenas dos trabajadores por jubilado. A este paso, a medida que la población envejece y la expectativa de vida sigue creciendo, el sistema no podrá mantenerse por si mismo en el futuro sin una reforma importante.
Actualmente, usted y su empleador pagan cada uno 6.2 % de una parte predeterminada de su salario. Para ser elegible para un beneficio del Seguro social, debe haber ganado suficiente de lo que el Seguro social llama créditos de trabajo para la fecha en la que esté listo para solicitar el beneficio. Esto generalmente significa un total de al menos 10 años de trabajo en "empleo cubierto". Además, tenga en cuenta que algunas personas no forman parte del sistema del Seguro social, como algunos empleados del gobierno estatal y local.
Sus beneficios de retiro se calculan en una fórmula compleja basada en los "mejores" 35 años de sus ganancias. Luego, esta cantidad se ajusta hacia arriba o hacia abajo, según cuándo piense empezar a recibir los beneficios. Sin importar cuándo exactamente comience a cobrar sus beneficios, la cantidad de dólares que reciba será una fracción de lo que estaba ganando. El Seguro social estaba pensado para que fuera una fuente de ingreso luego de retirarse, pero no la única fuente. Tenga eso en cuenta al momento de decidir sus necesidades y fuentes de ingreso para su retiro.
Cuando el Seguro social se creó originalmente, la edad para recibir el retiro completo era los 65 años, y todavía lo es para gente nacida antes de 1938. Pero como las expectativas de vida han aumentado, la edad para recibir los beneficios de retiro completos también ha subido. Si nació entre 1938 y 1960, su edad de retiro completo está en una especie de escala móvil entre 65 y 67. Cualquier persona nacida en 1960 o después ahora tendrá que esperar hasta los 67 años para obtener beneficios completos.
Puede empezar a cobrar beneficios temprano, desde los 62 años, pero éstos estarán permanentemente reducidos (una reducción de hasta el 30 %). También puede retrasar el cobro de los beneficios hasta los 70 años, en cuyo caso sus beneficios serán mayores por el resto de su vida.
La Administración del Seguro Social le envía una declaración anual de sus ganancias registradas y las cantidades proyectadas para sus beneficios de retiro, sobreviviente e incapacidad aproximadamente tres meses antes de su cumpleaños. Si no la ha recibido, puede solicitar una copia siguiendo las instrucciones en el sitio web del Seguro social en www.ssa.gov. Compare esta información con sus propios registros (W-2, formularios de impuesto sobre la renta, comprobantes de pago, etc.). Si encuentra errores o diferencias, llame a la línea de ayuda del Seguro social al 800-772-1213 o visite su oficina local del Seguro social.
Puede ser elegible para recibir beneficios por incapacidad del Seguro social a cualquier edad si tiene suficientes créditos de trabajo y entra dentro de la definición de incapacidad. La Administración del Seguro Social (SSA, por sus siglas en inglés) define la incapacidad como una afección física o mental lo suficientemente grave como para privarlo de trabajar para lograr un ingreso "sustancial" por un año o más (generalmente, las ganancias de más de $800 por mes se consideran sustanciales).
Si es elegible para recibir beneficios de retiro o incapacidad, otros miembros de su familia pueden ser elegibles también. Los miembros elegibles de la familia incluyen:
- Su cónyuge si tiene por lo menos 62 años de edad y llevan casados al menos un año
- Su ex cónyuge de 62 años o mayor si estuvieron casados por lo menos 10 años
- Su cónyuge o ex cónyuge de cualquier edad si cuida de un hijo menor de 16 años o está incapacitado
- Sus hijos menores de 18 años, si no están casados
- Sus hijos menores de 19 años, si estudian tiempo completo (hasta 12º grado) o están incapacitados
- Sus hijos menores de 18 años si están severamente incapacitados
Cuando muera, determinados miembros de su familia pueden ser elegibles para obtener beneficios para el sobreviviente si ganó suficientes créditos durante sus años como trabajador. Estos familiares elegibles incluyen:
- Su viudo/a o ex cónyuge de 60 años de edad o mayor (o de 50 años o mayor si se encuentra incapacitado/a)
- Su viudo/a o ex cónyuge de cualquier edad si cuida de su hijo/a que tiene menos de 16 años o está incapacitado
- Sus hijos menores de 18 años, si no están casados
- Sus hijos menores de 19 años, si estudian tiempo completo (hasta 12º grado) o están incapacitados
- Sus hijos menores de 18 años si están severamente incapacitados
- Sus padres si usted era su principal fuente de dinero
Su viudo/a o hijos también pueden recibir una compensación única por fallecimiento de $255.
Puede solicitar los beneficios u obtener más información en su oficina local del Seguro social o llamando al 800-772-1213 o completando un formulario en línea en www.ssa.gov. La SSA recomienda planear con anticipación y contactarlos un año antes de retirarse para empezar el proceso. Si presenta una solicitud por incapacidad o beneficios para el sobreviviente, hágalo apenas reúna los requisitos.
¿Seguirá existiendo el Seguro social cuando se retire? Quizás. Incluso la SSA reconoce que el sistema actual no puede sostenerse a largo plazo con los índices actuales de beneficios y tasas impositivas sin una importante inyección de impuestos adicionales. Se necesitará aumentar los impuestos del Seguro social y/o reducir los beneficios para poder mantener el sistema funcionando para las generaciones futuras. Cuando planee su retiro, tenga presente el Seguro social, pero reconozca que puede jugar un papel menor de lo que usted tenía previsto, y haga planes en consecuencia.
|